Corriendo entre las bases. Segunda parte

¿Quién o quiénes quieren ser capitanes? Casi todos.

¿Quién o quiénes pueden ser capitanes? Solo cuatro.

 

“A mi, Chema… ¡¡Chema, por favor!! Elígeme a mi…”

Durante unos segundos, casi todos, están atentos a tu decisión.

Durante unos segundos piensas que ella se merece ser capitana. Piensas que reúne valores positivos para sus compañeros.

 

Durante unos segundos crees que él se ha esforzado por mejorar durante los últimos meses. Y se merece dirigir al grupo.

 

Cumplido el primer trámite, comienzan los capitanes a confeccionar sus equipos. David se pide a Ramón; Asawer a Gaizka; Pablo a Galia; y Alba a Luis. Tienen una norma: no puede haber más de dos chicos por equipo, salvo en el de David.

 

Ya están hechas las plantillas. En esta ocasión tendrán que darle un nombre a su grupo. Dejarán de llamarse equipo rojo, azul, amarillo y amarillo fluorescente.

 

Todas las plantillas antes de comenzar la segunda jornada.

Todas las plantillas antes de comenzar la segunda jornada.

 

Han puesto la imaginación en marcha y surgen equipos como El Everest, Yin-YanLos Laberintos y Los leones y las leonas.

 

 

Normas

Antes de empezar, explicamos las principales normas y, entre todos, cambiamos algunas para que el juego se desarrolle mejor.

 

Decidimos jugar partidos de 10 minutos (12 el segundo día). Durante cinco minutos (seis la segunda jornada) un equipo atacará y el otro defenderá. Cumplido el tiempo, cambio de papeles. En esta ocasión, también tratamos de mejorar nuestro papel como espectador, sobre todo a la hora de animar a los participantes.

 

Comienzan a chutar, a correr tocando las bases. Primeras sorpresas. Galia, con un toque ligero, consigue recorrer todas las bases sin parar. Ha hecho un home run. Suma tres puntos para su equipo. El secreto: corre muchísimo, se esfuerza al máximo.

 

Ahora le toca a Luis. Es uno de los futboleros. El equipo que defiende se coloca muy atrás. Saben que la mandará lejos. Y…

Luis la manda a las nubes. Luego hará lo mismo Ramón, Diego, Pablo o Francisco. Ponen potencia, aunque a veces se pasan y la pelota termina en la calle…

 

Comprueban que golpear una pelota en movimiento tiene su dificultad si no lo haces habitualmente. Todos, en cuanto que impulsan la pelota con su pie, salen disparados. Los que esperan en las bases, miran atentos. Los compañeros, cada equipo en su banco, animan y anotan resultados.

 

El mal tiempo nos roba un día de competición. Al final cuatro partidos. Dos equipos han conseguido una victoria y un empate; uno, una victoria y una derrota; y otro no conoció el triunfo. Para mi, cuatro vencedores.

 

Ya podemos ir pensando el Torneo que cerrará el curso…

 

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Corriendo entre las bases. Primera parte

Cerramos el segundo trimestre con otra competición, con otro Torneo. En esta ocasión no hacemos prisioneros.

 

El patio del colegio se transforma en un terreno de béisbol. Las bases son conos de colores. El campo es más pequeño que uno profesional pero algunos ponen tantas ganas que envían la pelota fuera del colegio. Otros, más estrategas, chutan sutilmente y consiguen grandes resultados.

 

Todos queréis correr entre las bases. Hacer un home run. Sumar tres puntos por una carrera veloz y vibrante.

 

¿De qué estamos hablando? De los partidos de beisbolpié que habéis jugado durante la última semana de clase.

 

Vosotros habéis vuelto a ser los protagonistas.

 

Equipo Rojo. Equipo Azul.

Rojos contra azules

Xi, capitán del equipo rojo. Kristine, capitana del equipo azul. Son los compañeros de tercero.

 

Jugaron seis contra seis. Aprendieron lo complicado que es ponerse de acuerdo cuando tienes que tomar decisiones tan rápido. En el deporte -y en juegos como este- tienes que pensar en menos de un segundo, en una fracción de tiempo muy pequeña, y, además, tienes que contar con tus compañeros.

Si no, estás perdido. Si no, estáis perdidos.

 

Aunque a muchos lo que más les interesa es el resultado -esperad un poco más, enseguida lo sabréis- a mi me gusta comprobar que sois capaces de cooperar juntos para conseguir un propósito común. Y eso, poco a poco, lo váis consiguiendo.

 

¿El vencedor? El equipo azul. Sumó 26 puntos. El rojo, 15.

 

En cualquier caso, ganadores ambos si la próxima ocasión ponéis en juego la cooperación y el diálogo con vuestro compañero.

 

Más que palabras

Más que palabras

 

Estas son las palabras que vosotros habéis elegido, que vosotros pensáis que tienen que estar presentes en Educación Física. Seguro que hay más…

 

Dejamos esta actividad abierta. Si quieres incluir más palabras, déjalas en un comentario.

 

De momento tenemos que hacer que palabras como equipo, compañeros, juegos, amistad… sean más que palabras.