Bola de punto, set y partido

El deporte tiene su lenguaje, es decir, su forma de explicar lo que ocurre dentro de una cancha de juego entre los participantes. Muchas de esas expresiones nos llegan a través de los periódicos, las revistas, internet, y, sobre todo, la televisión. Empezamos esta entrada con una de esas frases que más vamos a escuchar durante estas semanas…

 

En el colegio casi siempre encontramos niños que recitan los títulos conseguidos por el Barcelona o el Atletico de Madrid en los últimos años; o niños que tratan de repetir en el patio la última jugada entre CR7 y Benzema. El fútbol, tan presente desde la infancia.

 

Sin embargo, hoy no vamos a pararnos en el deporte del balón. Hoy vamos a contar y ver algunas cosas sobre el tenis. ¿Por qué?

 

Porque durante los próximos días se disputa Roland Garros, el torneo más importante en tierra batida y uno de los cuatro que forman el Grand Slam.

 

Porque en París se darán cita las mejores raquetas del momento: Novak Djokovic, Serena Williams, Roger Federer, María Sharapova, Rafael Nadal, Victoria Azarenka, David FerrerAgnieszka Radwanska tanto en categoría femenina como masculina. Luego lo harán en Londres. Y a finales de agosto en Nueva York. En enero pasaron por Australia.

 

Porque es uno de los deportes que mejor podemos ver en televisión.

 

Y porque, como ocurre en muchos otros casos, nosotros podemos crear nuestro partido sin necesidad de disponer del material profesional. Con un poco de imaginación, construiremos un campo; nuestras manos serán las raquetas y las pelotas de tenis son fáciles de conseguir.

 

 

Rafael Nadal. Ahora es él, pero antes ha habido un montón de jugadores y jugadoras que han llegado muy alto en el tenis nacional y mundial.

 

Desde los pioneros, con Lili Álvarez, pasando por Manolo Santana, Orantes, Andrés Gimeno, los hermanos Sánchez Vicario, Sergi Bruguera, Arancha Sánchez, Conchita Martínez, o Moyá, seguramente, tienen algo que ver en la formación de Nadal.

 

Al igual que el mismo Nadal, David Ferrer, Juan Carlos Ferrero, Nicolás Almagro, Fernando Verdasco o Feliciano López tendrán que ver en la formación de futuros jugadores. Espejos y modelos en los que mirarse y aprender.

 

 

¿Qué piensa un deportista que ha llegado a la cima de su deporte? ¿Su éxito es solo cuestión de su talento? Las palabras de Nadal en este sentido son ejemplares, al igual que su juego. Por ejemplo, explica que ha llegado tan alto gracias a su esfuerzo, su talento y a la ayuda de su familia. “Uno nunca gana algo solo”, afirma en el libro Rafa. Mi historia.

 

 

Por último, puedes mirar algunas de las cosas que ocurren en un encuentro de tenis en esta presentación y en los dos vídeos siguientes.

 

 

 

 

IMPORTANTE: Algunas de las imágenes utilizadas para elaborar esta entrada se han obtenido del diario El País, El Mundo, The New York Times, L´Equipe o del libro Rafa. Mi historia, unas memorias escritas por el jugador en colaboración con el periodista John Carlin. Este material se ha empleado con fines educativos. Gracias.

Paseos saludables II

Volvemos a ponernos las zapatillas y a caminar. A dar otro paseo saludable. ¿Recuerdas el anterior?

 

Los mismos propósitos: descubrir la ciudad y hacer ejercicio físico andando por calles, museos, jardínes, exposiciones…

 

 

El recorrido empieza en la Puerta de Alcalá. Desde allí bajamos hasta la Plaza de Cibeles para hacer una parada en el Palacio de Comunicaciones, sede del actual Ayuntamiento de Madrid. En su interior puedes descubrir diferentes exposiciones temporales o subir hasta su mirador para tener una perspectiva diferente de Madrid.

 

Salimos y ponemos rumbo al Jardín Botánico. Antes de llegar pasamos por el Museo del Prado y nos detenemos ante las estatuas de Velázques o Murillo. Los alrededores de esta zona están llenos de Arte.

 

 

Nos acercamos a nuestro destino. El Botánico es otro lugar Real, como los jardines del Campo del Moro. Preparaos para descubrir miles de plantas, para disfrutar con el color de especies vegetales de un gran número de lugares. Desde un pomelo hasta el árbol del paraiso conviven en esta tierra de tranquilidad.

 

 

Entrar en el Botánico y volver a tener la sensación de que el tiempo entra en pausa. Los primeros pasos son un mirar continuo a todos los lados. Plantas altas, bajas. Hojas alargadas, estrechas. Flores tímidas que cierran sus pétalos. Otras que provocan a los paseantes con su aspecto.

 

 

Todo está indicado. Todo tiene un nombre. En cada esquina encontramos un cartel con textos explicativos. Aquí nos dicen qué son las angiospermas. Aquí qué plantas son comestibles. Aquí nos llevan al huerto… Paseo y aprendizaje.

 

 

El jardín parece interminable. Según avanzas por el tablero de árboles y flores, piensas cuál será la siguiente sorpresa visual.  Puedes encontrarte con una rama, retorcida por el paso del tiempo, que invita a trepar. O con una fila roja de delicados y espinosos rosales. En el Botánico cada parada es un futuro recuerdo.

 

 

Toca volver a casa. Aprovechamos hasta el último instante. Unos guardas nos avisan de que el jardín está a punto de cerrar. A la vuelta aún tenemos tiempo de mirar una boda en Los Jerónimos.

 

 

Ahora, después de haber andado un rato mirando y leyendo este paseo saludable y virtual, tú decides si quieres ponerte las zapatillas y andar hacia el punto de partida de esta historia…

 

La lección de Alejandro

El protagonista de esta pequeña historia, que hemos conocido por los medios de comunicación, es un deportista de 5 años. Hace unos días, durante un partido de fútbol en el que participaba, se metió entre dos adultos con el propósito de separarlos. En estos dos vídeos, se cuenta la lección de Alejandro.

 

 

 

¿Qué te ha parecido? ¿Qué hubieras hecho tú?