Viajeros al tren… (la preparación)

 

La expresión por repetida y cotidiana no deja de sonar a aventura… Los viajeros de este viaje son los niños de Primero, que dentro de unos días irán a conocer el Museo del Ferrocarril.

 

El viaje hasta la estación de Delicias será en autobús, pero una vez que bajemos nos encontraremos con una gran estación y con trenes, con muchos trenes: trenes de carbón, eléctricos, de mercancias…

 

Trenes que han permitido transportar personas y comunicar lugares. Pero antes de este viaje podemos elegir varias actividades para conocer un poquito mejor lo que vamos a encontrarnos…

 

Una galería para pintar

Entre estas imágenes encontrarás el tren que tienes que colorear...

Entre estas imágenes encontrarás el tren que tienes que colorear…

 

El viernes nos llevamos a casa una lámina en blanco y negro que tenéis que repasar o colorear. Podéis usar lápices, ceras o rotuladores (solo repasamos). Esta lámina contiene el tren que vamos a tener que localizar en el museo, igual que hicimos en el Museo del Aire… ¿Recuerdas?

 

Pinchando en la imagen anterior, podrás acceder a todos los trenes y localizar el tuyo.

 

A mi tren le faltan piezas…

Entra en la página de "Jigsaw planet" para completar los rompecabezas...

Entra en la página de “Jigsaw planet” para completar los rompecabezas…

 

¿Te gustan los puzles o rompecabezas? ¿Sí? Pues pinchando sobre la imagen entrarás en una web que convierte las fotografías en divertidos rompecabezas. Tienes un montón de trenes para jugar… Ya sabes, clic y que a tu tren no le falten piezas… Puedes hacer tantos como quieras…

 

Si tienes alguna duda, en clase podemos resolverla…     😀

 

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Una clase invadida por sombreros…

 

El momento más complicado del día es la entrada a clase. El sueño todavía anda pegado en el cuerpo y los ojos aún tienen que acomodarse a la luz. Pero esta mañana es especial. Es una de esas mañanas en la que quieres ir al cole sí o sí. Te levantas ilusionado por lo que te espera…

 

Hoy es el último día del Carnaval, el más importante. Hoy, después de una semana con peinados de colores, zapatos y zapatillas, toca ponerse los sombreros. Sí, sombreros. Este año el carnaval ha dejado los trajes para vestir las cabezas con un campo de fútbol, una plataforma de golosinas o un semáforo de goma eva.

 

La fila es una pasarela de imaginación y entusiasmo. Debajo de cada creación, ellos y ellas.  Van entrando a clase, y al igual que otras ocasiones, no paran de mirar con asombro las creaciones de cada compañero. Hay una recreación de un futbolista, flores de diferentes tamaños, pájaros enfadados, peces, mágia… un derroche creativo que invade la clase durante toda la jornada.

 

El día se cierra con todos los niños en el hall del colegio. Allí nos reunimos para mirar, compartir y desfilar delante de los compañeros de infantil. Al final de la pasarela, una medalla que reconoce el esfuerzo que todos han puesto para que días como este sean recordados.

 

¿Te ha gustado el Carnaval este año? ¿Tienes alguna idea para el próximo curso? Ya sabes, en los comentarios tienes espacio para contarnos tus propuestas.

 

Una visita a la casa de los aviones… (y II)

Empecemos por los detalles. Antonio, nuestra voz autorizada y guía, habla con un Capitán del Ejercito del Aire. Le está comentando que los niños han llegado al museo con planos para cumplir una misión: localizar diferentes aeronaves. Nos felicita por traer prepara la excursión.

 

Más detalles. Todo el personal que pasa junto a nosotros nos saluda. Están encantados de ver a niños en unas instalaciones que muestran y conservan el patrimonio aeronáutico español con mimo y profesionalidad.

 

Pero vayamos al principio, antes de salir del cole. En clase decidimos las parejas para la misión. A cada una se le entrega un plano de  cada uno de los hangares del museo. Deberán localizar la aeronave marcada… ¿Lo lograrán?

 

 

Además de encontrar diferentes aviones, todos tienen un propósito. Todos quieren ver a DustyDesde que nos bajamos no dejan de preguntar cuándo vamos a verlo. Lo vimos y nos fotografiamos delante de este pequeño, pero entrañable, avión agrícola.

 

Vamos avanzando entre hangares y grandes calles abiertas. Antonio nos cuenta historias y detalles. Hoy la vida al museo se la damos nosotros. Nos paramos ante el Fokker DR1, el Heinkel HE-111 E-1 “Pedro” o el bautizado como “Jesús del Gran Poder”.

 

También nos queda hueco para sentarnos un rato a merendar. El reloj biológico alerta a los niños y sobre las 11:30 la mayoría quiere tomar la merienda e ir al baño.

 

A nuestro alrededor algunos operarios están pintando diferentes modelos que necesitan una buena capa de color para recuperarse y protegerse de los estragos del tiempo.

 

Toca despedirse y nos vamos con la impresión de que ha merecido mucho la pena volar hasta la casa de los aviones… Gracias por recibirnos y atendernos tan bien.

 

Hasta la próxima…